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Insólito, menor de edad por poco pierde un ojo tras cortarse con un alambre de púas en la cancha de Ilusión Naranja en Montería

Indignada y frustrada, así se encuentra Liliana Maroso tras el infortunado accidente que sufrió su pequeño hijo Simón Andrés Hoyos minutos antes de que afrontara un partido de fútbol en la cancha de la escuela de formación deportiva Ilusión Naranja.

Maroso, habló en exclusiva con La Lengua Caribe y contó cómo ocurrió
el lamentable accidente en el que su pequeño de 12 años, que juega como
guardameta en la escuela Pase Sport, por poco pierde un ojo tras cortarse con
un alambre de púas.

El hecho se registró el pasado sábado 15 de
febrero en una de las canchas de Ilusión Naranja, las cuales están ubicadas en
la vía que conduce a Los Pericos, zona rural de la ciudad de Montería.

“Ese día teníamos que estar allá antes de 1:30 de la tarde porque jugaban un partido amistoso (Pase Sport vs Ilusión Naranja) en la categoría 2008 a la cual pertenece mi hijo, sin embargo, nosotros llegamos unos minutos tarde pero el encuentro no había arrancado”, contó Liliana Maroso.

Tras su llegada al complejo deportivo, la
madre del menor se dispuso a saludar a los demás padres de familia que
asistieron a acompañar a sus hijos, mientras que Simón se dirigió a la cancha
donde estaban sus compañeros de equipo para hablar con ellos hasta que
arrancara el duelo.

“No pasaron ni tres minutos cuando el niño regresa corriendo con el ojo tapado, todo empapado de sangre. Todos los padres que allí estábamos nos desesperamos, lo sentamos y él bastante aturdido comentó que con un alambre de púa se había cortado”, manifestó Maroso y agregó que entre todos los presentes revisaron al pequeño y se percataron que tenía dos cortadas en el parpado del ojo izquierdo “una bastante cerca de la pestaña y la otra más arriba que era de extremo a extremo”.

Se conoció también que, Simón también
presentó heridas encima de la nariz y a la altura de la frente, sin embargo,
las más preocupantes fueron las dos que sufrió en el parpado, ya que según su
mamá eran bastante profundas.

“Inicialmente los profesores de Ilusión Naranja prestaron los primeros auxilios, pero ellos mismos manifestaron que me llevara al niño para un centro asistencial porque el sangrado no paraba. Me lo llevé enseguida para la urgencia de la Clínica Central donde tenemos atención nosotros por el seguro, allí recibió la respectiva atención médica, le suturaron las heridas que por fortuna no le afectaron el ojo”, aseguró la madre.

Una vez salieron de la clínica, donde al
pequeño le dieron incapacidad por una semana, uno de los padres de familia que
estaban en el complejo deportivo se comunicó con Liliana para contarle que
habían encontrado entre la cancha y las mallas que se colocan para que no salga
el balón del campo de juego un alambre de púas de extremo a extremo, como si
fuera para colgar ropa y justo estaba a la altura de Simón Andrés.

A parte de las heridas que afortunadamente
no fueron más graves, lo que más le duele al menor de 12 años es que se perdió
la oportunidad de viajar la noche de este miércoles a la ciudad de Medellín,
pues había sido convocado para asistir a una veeduría con varios equipos de la
capital antioqueña, entre ellos Atlético Nacional, porque según Liliana, el
cuadro ‘verdolaga’ había manifestado su intención de verle sus dotes en el
pórtico.

“Obviamente él estaba muy emocionado y
pensamos en viajar así, pero desistimos de la idea por la recomendación médica,
además no está viendo bien del todo ya que tiene que levantar la cabeza para
hacerlo, dice que siente una molestia, por obvias razones tampoco iba a rendir cien
por ciento en los encuentros y decidimos quedarnos”, manifestó Maroso.

A pesar que el niño ha tenido una buena
recuperación, pues la hinchazón que presentó horas más tarde del incidente ya
ha ido desapareciendo, lo que le preocupa a la madre es que la molestia que
dice sentir permanezca, sin embargo, esperarán hasta este sábado que le retiren
los puntos para ver qué pasa en adelante.

No
han llamado ni a preguntar por el niño y mucho menos disculparse

Liliana Maroso manifiesta que tras el hecho
solo un profesor de la escuela Ilusión Naranja, de los que colaboró con los
primeros auxilios, hizo una llamada para ver cómo seguía Simón, no obstante,
del equipo como tal, un directivo o dueño no hubo un acercamiento, hecho que ha
calificado como absurdo, aunque ella no busca nada a cambio, sino que se tenga
en cuenta que fue algo inaudito de suceder en un campo de juego donde los
protagonistas son menores de edad.

“Varios amigos, padres de familia de niños
que juegan allí, manifestaron que esa escuela pasó a manos de Jaguares de
Córdoba que van a cambiar de uniforme y pasará a llamarse Jaguares F.C., sin
embargo, un conocido me hizo el favor de comunicarse con una personal del
equipo y la respuesta fue que eso apenas está en trámites, es decir se tiran la
pelota y no se sabe a ciencia cierta quién está a cargo”, indicó Maroso.

Finalmente, la madre del pequeño aseguró que todo ha sido muy duro porque Simón se perdió la oportunidad de ir a presentarse ante varios equipos importantes del país y su sueño como el de todo niño es ser futbolista profesional.

“Hemos estado hablando constantemente con él porque se deprimió mucho al ver que sus compañeros sí pudieron viajar a mostrar sus dotes para el fútbol y él no, pero gracias a Dios ya está más calmado, sus compañeros, padres de familia, amigos han apoyados mucho con mensajes y demás, pero no ha sido nada fácil”, concluyó.

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