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Una Leguleyada de la Corte Constitucional

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Finalmente pasó lo que tenía que pasar cuando el poder judicial pretende suplantar al legislativo, es decir cuando los magistrados quieren legislar, amparados en esa puerta que abrió la Constitución del 91 que no puede dejar más evidente que finalmente lo que logró fue politizar la justicia. La Corte Constitucional consideró mayoritariamente que el proyecto de la Ley de Financiamiento no respetó los requisitos de divulgación a tiempo, por lo que se habría incumplido lo que ordena la Constitución y la Ley en este sentido. Es decir que el argumento principal para hundir la reforma a los impuestos fue de procedimiento.

Para muchos juristas serios este no es un argumento suficientemente sólido para hundir la ley. Incluso por esta razón el magistrado Carlos Bernal Pulidos hizo su salvamento de voto al afirmar que: “la Corte Constitucional debió declarar la exequibilidad de la Ley 1943 de 2018, por la cual se expiden normas de financiamiento para el restablecimiento del equilibrio del presupuesto general”. A su juicio la plenaria de la Cámara de Representantes no desconoció los artículos 157 de la Constitución Política y 160 de la Ley 5 de 1992 en la aprobación en segundo debate del proyecto de ley 240 de 2018 Cámara – 197 de 2018 Senado.

El argumento de que no se cumplieron los principios de publicidad del proyecto para que fuera discutido en su debate final en la Cámara de Representantes resultó algo menos que una leguleyada. Para el magistrado Bernal resulta “irrazonable” exigir la publicación del proyecto de Ley aprobado por la plenaria del Senado de la República, en la Gaceta del Congreso, antes de la deliberación en la plenaria de la Cámara de Representantes o que se hubiera hecho lectura integral del proyecto en la sesión de la última plenaria.

En realidad resulta formal interpretar el requisito de publicidad solo como publicación a través de la Gaceta del Congreso porque fue notorio que al momento de acoger el texto adoptado por la plenaria del Senado de la República, los representantes a la Cámara tenían la información necesaria y suficiente para aprobar o no el proyecto de Ley. De hecho varios representantes se habían manifestado públicamente en el sentido de que conocían el texto aprobado por la plenaria del Senado de la República y en su momento nadie declaró desconocerlo o no haber tenido esa posibilidad.

Entre otras cosas porque el texto aprobado por la plenaria del Senado fue publicado integro en la página web de la Cámara Alta , la cual estuvo disponible para su acceso durante los días 18 y 19 de diciembre de 2018, aspectos certificados por el Secretario General del Senado. Aparte de que el senador David Barguil, del Partido Conservador, coordinador ponente de la ley de financiamiento, hizo un recuento del proyecto y de las principales modificaciones que fueron aprobadas por la plenaria del Senado de la República.

El presidente Iván Duque le saló al paso a este golpe a la capacidad económica del estado. a pesar de que aceptó el dictamen de la Corte Constitucional al declarar inexequible la Ley de Financiamiento, por vicios en el proceso de tramite, es decir que son de forma y no sustanciales. Pero la ley quedó vigente hasta el 31 de diciembre de 2019, con lo cual las declaraciones de renta en el 2020 se harán bajo esta norma que deberá ser retomada en el legislativo antes de finalizar 2019 cuando deberá haberse presente proyecto de ley que recoja el espíritu de la ruta fijada por el gobierno en la norma anterior tumbada por la Corte.

El gobierno del Congreso deberán correr para evitar un reversazo en el crecimiento de la economía que hoy está por encima del 3%, hecho que no sucede desde 2015. Colombia hoy registra indices de aceleración económica superiores a los de la mayor parte de países latinoamericanos. Ejecutivo y legislativo tendrán que superar los escollos formales para que continúe el recaudo tributario que ha crecido al 10%, lo cual no sucedía desde el 2014. Así mismo deberán moverse rápidamente para poder continuar con la solidificación de la factura electrónica que ha logrado formalizar en buena parte a la pequeña empresa, con un régimen simple mucho mas sencillo .

Lo cierto es que a pesar de las leguleyadas habrá que mantener el ritmo de la inversión extranjera directa, que ha crecido un 24 % comparado con el año anterior, así como continuar con la reducción de la tasa efectiva de tributación a las empresas. De la misma manera el gobierno y el parlamento habrán de sacar adelante esta ley de financiamiento para continuar los incentivos al turismo, a las industrias creativas y fomentar la inversión campo, metas que se atrasó por esta decisión formalista de la Corte Constitucional.

El presidente Duque tiene claro que esta zancadilla torpedea los mecanismos para el desarrollo de la economía colombiana y su buen desempeño en el mundo. Solo aprobando a velocidades raudas esta ley se podrán cumplir sus metas de incentivar la economía e impulsar la generación de empleo con miras a cerrar las brechas sociales y generar la confianza suficiente en el empresariado nacional y extranjero. Con sentido de urgencia y con criterio de patriotismo habrá ahora que sacar adelante esta Ley para garantizar la seguridad jurídica y hacer de Colombia un lugar atractivo para invertir.