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Árbitro inició huelga de hambre tras ser despedido en un presunto caso de racismo

Nuevamente la práctica del deporte que paraliza el mundo se ha visto empañada por un caso de intolerancia, en esta oportunidad la víctima fue el árbitro Adalid Maganda, quien denunció haber sido despedido en un acto de racismo de la Federación Mexicana de Fútbol.

Indignado por lo sucedido con el ente que rige el balompié ‘manito’, el referee inició este martes 27 de noviembre una huelga de hambre luego de no llegar a un acuerdo para volver a trabajar en partidos de la Primera División.

“No busco dinero, yo busco justicia, y que se me devuelva lo que se me quitó. Hoy inicio la huelga de hambre”, indicó Maganda a los diferentes medios de prensa que llegaron hasta la tienda de campaña que instaló el árbitro a las afueras de la Federación Mexicana de Fútbol, ubicada en Toluca, a unos 60 kilómetros de la Ciudad de México.

“Lo hago por dignidad. Si algo me llega a pasar, que caiga todo el peso de la ley sobre la Federación”, señaló el colegiado al inicio de su protesta.

Asimismo, Adalid Maganda responsabilizó de las posibles consecuencias de su acto de protesta a Arturo Brizio, director de la Comisión de Árbitros de la Federación, y también a dos de sus asesores, Jorge Gasso y Julio Escobar.

“Que caiga todo el peso de la ley sobre ellos”, exigió el réferi que fue acompañado por una decena de personas que mostraron carteles con leyendas como “Justicia para Adalid”.

Cabe señalar que, el pasado mes de abril, Maganda Villalva denunció a Brizio Cárter de haberlo llamado “pinche negro” cuando le solicitó una explicación de por qué había dejado de ser designado para dirigir partidos de la Primera División mexicana.

Luego de las audiencias entre ambas partes ante las autoridades de conciliación laboral del territorio mexicano, la Federación ofreció a Maganda reinstalarlo en partidos de divisiones inferiores, sin embargo, el árbitro no aceptó dicha propuesta y exigió volver a dirigir en la Primera División, y por eso inició su huelga de hambre hasta que se hagan valer sus derechos.

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